“Intenta
aprender algo sobre todo y todo sobre algo”
Thomas Henry Huxley (1825-1895). Biólogo
británico
La TIERRA vista desde la LUNA por primera vez en 1969. NASA
Un PRÓLOGO que desea
orientar al lector
A lo largo de estas
páginas deseo desarrollar la “historia interminable”,…
de nuestro planeta TIERRA, su formación y los
cambios trascendentales producidos en sus 4567
millones de años de existencia. Sé que persigo una quimera, dada la concreción
necesaria en Internet, pero espero conseguir completarle al lector una imagen
sucinta pero clara que le sirva para adentrarse en conocimientos más complejos.
Busco estimular su curiosidad sobre nuestro apasionante planeta.
La historia de la TIERRA, un planeta al que
se debería haber llamado AGUA en vez de TIERRA porque ésta ocupa casi el 75% de
su superficie, en base a lo que conocemos al día de hoy, surge tras el Big Bang
que crea el Universo.
La Gran Explosión [Big Bang] ocurrida
hace unos 13.800 millones de años [en
adelante como mill.años] configuró este Universo.
Mucho más tarde, después de unos 9.280 mill.años se formaría nuestro Sol. Han pasado por lo tanto 4.567 mill.años desde ése instante en que
una “nube molecular gigante” [NMG*] [*1] que formaba parte del material nebuloso existente en la zona de
la Vía Láctea [*5] en donde nos situamos, al igual que ocurrió en el Big Bang, produjo instantáneamente un colapso gravitacional
que formó nuestra estrella, y por ende, el Sistema Solar.
Tras ése colapso gravitacional, el material emanado produjo un disco protoplanetario o circunestelar [*2], que a lo largo de cientos de millones de
años, fue generando por acreción [*3] el sistema solar del que formamos parte, con sus nueve planetas entre los cuales se encuentra la TIERRA.
Hablar desde un punto de vista científico del
resto adimensional del universo que se desarrolla externo a nuestro sistema
solar, se acerca mucho a la ciencia-ficción, y se sale del objetivo de estas
páginas, que es hablar de lo más cercano y de nuestro planeta TIERRA.
[*1] - NUBE MOLECULAR GIGANTE o NMG: es una extensa región del interior de
“una galaxia”, en la que la materia tiene un alto grado de densidad y una
temperatura suficientemente baja para que exista H2 frío. Son esenciales para la
formación de las estrellas. Cuando estas nubes
moleculares son muy extensas y masivas, pueden dar lugar a un elevado
número de protoestrellas que podrían nacer a un
mismo tiempo.
[*2] - DISCO
PROTOPLANETARIO: en ocasiones se los denomina con la abreviatura “proplyds”
es un disco circunestelar de material que se
forma alrededor de una estrella joven, y se encuentra compuesto de la materia
que no cae sobre el cuerpo central de esta estrella a consecuencia de la fuerza
centrípeta asociada a su rotación. La rotación hace que el material exterior
caiga en una región “extendida” en forma de disco perpendicular al eje de
rotación del sistema. Se estima que el tiempo característico de su colapso
puede estar en los 100.000 años.
[*3] - ACRECIÓN o Acrecimiento: es en Astronomía y Astrofísica, la
formación por colapsamiento gravitacional de los materiales existentes en los discos circunestelares, que crean las estrellas, planetas,
satélites, etc.. Es una teoría propuesta en 1944 por el geofísico ruso Otto Schmidt.
[*4] - BIOCENOSIS:
Llamada también la comunidad biótica, es el “conjunto de los organismos vivos y sus especies”, y
el espacio ambiental que genera y posibilita su supervivencia.
[*5] - VIA LÁCTEA: Es la galaxia en la que se
encuentra el Sistema Solar. Se sabe que contiene al menos una masa de 1012 masas solares que se
desarrollan a lo largo de una espiral barrada. Su diámetro medio se calcula
entre 100.000 y 150.000 años-luz y contiene entre 200.000 y 400.000 millones de
estrellas, formando parte de un conjunto de unas cuarenta galaxias a las que se
denomina por su proximidad como Grupo Local, siendo entre ellas, después de la
galaxia de Andrómeda, la más brillante. La distancia de nuestro Sol al centro
de la Vía Láctea
es de alrededor de 25.766 años-luz (8,5 Kpc), es decir un 52% de radio
galáctico total estimado.
[*6] – El
ESPACIO-TIEMPO: es la entidad geométrica en la que se desarrollan todos los
eventos del Universo según la
Teoría de la
Relatividad y otras teorías físicas. El nombre establece la
necesidad de considerar de una manera “unificada” la localización en el tiempo y el espacio,
ya que la diferencia entre ambos componentes, es relativa según el estado de
movimiento del observador. Sabemos que el Universo tiene tres dimensiones espaciales físicas y observables, es
usual referirse al Tiempo como a la “cuarta dimensión”,
y al espacio~tiempo como al espacio de cuatro dimensiones. La expresión Espacio-Tiempo ha
devenido en un uso corriente a partir de la Teoría de la Relatividad formulada
por Einstein en 1905.
[*7] – ERAS Geológicas: es una unidad geocronológica,
de un período de tiempo muy extenso que puede ocupar cientos de millones de
años, en el que se suceden tanto fenómenos biológicos
como geológicos, íntimamente relacionados con
la formación de la Tierra
y la aparición de la vida sobre ella. Se ha dividido la larga Historia de la Tierra, en “cinco eras” o épocas geológicas: Arcaica [3.800-2.500 mill.años], Paleozoica [542-290
mill.años], Mesozoica [251-145 mill.años], y Cenozoica Terciaria [65-5,3
mill.años] y Cuaternaria [1,8-a hoy mill.años]. Al período previo y más
antiguo se le denomina como la Era Azoica
[4.567 mill.años], es decir, “sin vida”.
De ella no aparecen fósiles de plantas o de animales.
El BIG BANG, singularidad origen del Universo
Hablar del
planeta TIERRA,…
sabemos que la TIERRA que habitamos es un SUPERORGANISMO que siempre nos regirá. Es un mundo
increíblemente fantástico y variable que siempre se ha mantenido “vivo y
cambiante”, manteniendo una permanente batalla entre
su medio físico y el
mundo natural o biocenosis [*4] que accidental y temporalmente,
lo habita por Eras[*7], que se encuentran como veremos
íntimamente unidas a los períodos de extinción.
Con los actuales avances científicos y el
conocimiento que se está desarrollando por el hombre, en un futuro “muy próximo”, conoceremos una realidad muy diferente del planeta: estos acelerados
avances científicos que se están produciendo nos harán descubrir
una nueva Tierra. Ya estamos vislumbrando esa realidad.
Como veremos también a lo largo de estas páginas,
la “otra” misión de la TIERRA
como superorganismo, ha sido cumplir una Ley no
escrita que rige en todo el Universo: la
formación y el mantenimiento de la
VIDA, en cualquiera de sus miles de organismos y
especies. El ser humano no es más que un accidente causal, es sólo UNA de las cientos de miles de formas de VIDA más, somos igual de
importantes que una margarita que a las pocas horas se marchita en su mata.
La guerra que cada día libra el planeta no se
“libra” en la misma dimensión que el ser
humano. Es una guerra que nos es imposible ganar como “colonos temporales” que somos de su superficie, asumiendo que sus
transformaciones se escapan al control y a la temporalidad humana. Son cambios
que se rigen por ese “tiempo” de la cuarta dimensión del espacio-tiempo [*6] del
que nos habló Einstein, espacio que ahora
sabemos que se expande y que para el hombre es casi imperecedero, casi divino.
Esto es lo que el ser humano no quiere entender desde su estulticia y como único ser pensante
que puebla la Tierra:
nuestra escasa temporalidad en ella y nuestra poca o nula trascendencia ante
cualquier guiño o movimiento de su Litosfera o de los cualquiera de los fenómenos
que nos amenazan de sus propias acciones internas o de las externas del Cosmos.
Háganse una simple pregunta: ¿acaso alguien ha
demostrado que en el planeta Tierra hace cientos, o miles de mill.años NO HAYA EXISTIDO otra civilización “pensante”?. Han podido existir
otras civilizaciones en la
Tierra que han podido desaparecer, sin necesidad de especular
con su origen. TENGAN muy en cuenta que el homo
sapiens aparecido hace 60.000 años en la
Tierra, hace tan sólo 1,3137727 horas, es decir no hemos llegado todavía NADA MÁS que a 78,826362 MINUTOS
“de la edad del planeta”, y si consideramos la aparición de la Primera Civilización humana como tal, establecida hace unos 6.000 años, no llegamos NADA MÁS que a los 7,8826362 MINUTOS. Llevamos en el planeta tan solo minutos de su existencia.
A pesar de esta guerra permanente del planeta, se
encuentra científicamente “probado” que la Tierra siempre ha generado “vida”, y que la vida
aparece y desaparece cíclicamente, pero no así su energía que procede del
cosmos. Es rigurosamente científico que somos “polvo de estrellas”.
Lo antedicho nace una verdad axiomática: que NADA es “casual”, y que “todo
sigue un patrón preconcebido”, es una Ley que se repite inexorablemente aunque
se escape a nuestro limitadísimo conocimiento y comprensión.
Estos argumentos son los que han inspirado esta
página, adentrar al lector en un mayor conocimiento de nuestra TIERRA “natal”,
que desconocemos una gran mayoría al hilo de los últimos descubrimientos científicos. Como colono temporal del
planeta creo esencial conocer los últimos descubrimientos sobre la Tierra, su origen, su pasado, su presente y el futuro que podría? devenirnos.
Los retos a los que nos enfrentamos intelectualmente como seres humanos, es a
profundizar en el conocimiento de ese complejo “holismo
ontológico” [*8] que es el planeta, dónde no debemos despreciar ni
la menor de las circunstancias que pueden incidir en él, alterando los
resultados que percibimos.
[*8] – HOLISMO ONTOLÓGICO: Es el sistema de pensamiento que establece que
las características de un ser o de un conjunto, solo
pueden ser conocidas considerándolas en su conjunto y en su integridad total,
y NO cuando se estudia cada una de sus partes por separado. Jan Christiaan Smuts establece en su obra Holismo and Evolución que holismo es: «la tendencia en la naturaleza y a través de su evolución
creadora, a constituir sistemas o conjuntos que en muchos aspectos son
superiores y más complejos que la suma de sus partes». Aristóteles lo
definió en su Metafísica como «el todo es mayor que la suma de sus partes».
La VIA LÁCTEA y la ubicación de nuestro Sistema Solar
Por eso he
insistido muchas veces que no podemos ni debemos hablar intrascendentemente del calentamiento global y deshielos
árticos-antárticos, y no hablar de otros hechos que confluyen como del “niño” o de la “niña”,
las precipitaciones torrenciales que se
producen en puntos del planeta y otros muchos
fenómenos que pueden alterar nuestra supervivencia.
Como iremos viendo a lo largo de estas páginas,
no podemos hablar de hechos físicos de la corteza terrestre, sin conocer los
trastornos que se producen en ella “cíclicamente” cada cien mil años con la Traslación del planeta alrededor del Sol, en la Nutación,
o en la Precesión o en otros movimientos
del planeta como el bamboleo de Chandler, los
numerosos cambios de la Polaridad terrestre, el grado de la Insolación
o la intensidad de las Llamaradas Solares que
se están produciendo permanentemente, y sin desdeñar otros posibles peligros que
pueden proceder del Cosmos. Y añadan a estos
fenómenos más o menos periódicos, transformaciones internas del planeta como
los movimientos tectónicos, volcanes, ajustes de placas de la litosfera,
cambios en el manto, glaciaciones o los múltiples desordenes climáticos de su
atmósfera.
Y como premisa fundamental: ¿sabemos acaso cómo todos estos fenómenos se
“interrelacionan” y
cómo estos efectos los “compensa” el superorganismo Tierra
a lo largo de los miles de millones de años?.
Cada día se hace más verdad lo que dijo Aristóteles en su Metafísica
[*9]: “el TODO es más que la SUMA de las PARTES”.
[*9] – METAFÍSICA:
Rama de la filosofía que estudia la naturaleza, estructura, componentes y
principios fundamentales de la realidad.
Crean que nuestro planeta ES MUCHO MÁS COMPLEJO
de lo que nos cuentan, dicen y venden. Nunca dicen la verdad,
y los que "más hablan" suelen ser los que "menos saben". Como premisa básica y
fundamental siempre debemos tener presente que del planeta Tierra
científicamente al día de hoy SABEMOS MUY POCO, aunque es cierto que cada día estemos
más cerca de conocer mucho más sobre los
complejos sistemas que lo rigen y el posible origen de todos esos fenómenos, que
siendo “naturales”, muchas veces nos parecen inexplicables.
En estas páginas voy a ser insistente siempre con
las cifras, los años, las dimensiones, etc., porque deseo trasladar al lector a
la “verdadera dimensión” con la que nos
enfrentamos, una dimensión que se sale de nuestra “comprensión
humana”.
La formación de los planetas por "acreción"
El “origen” del
Universo tras el Big Bang
Las últimas hipótesis científicas establecen que
el Universo “que conocemos” y del que formamos
parte, se originó entre los 13.610 y los 13.850 mill.años cuando se produjo la
“Gran Explosión” o Big Bang. Sólo sabemos que en un instante determinado a
partir de una singularidad del espacio-tiempo[*6], en:
“Una
fracción de tiempo de cero a 5,39 × 10-44 segundos se produjo el BIG BANG,
la gran explosión de toda la materia que se
encontraba contenida en un solo punto de muy alta densidad sucedida en la denominada como una unidad de tiempo de Plack, que
representa el instante de tiempo más pequeño que puede ser medido por las leyes
de la física”
Ése punto de muy alta
densidad,
infinitamente caliente e infinitamente denso, generó el Universo que conocemos. Adentrarnos en qué y cómo se
produjo, en la propuesta del Modelo estándar de física
de partículas, de la simetría continua,
y del descubrimiento realizado en el Colisionador de
Hadrones por el CERN en julio de 2012 “consistente” con el buscado Bosón de Higgs, se escapa al objeto divulgador de
estas páginas. La Física
teórica durante decenios ha buscado justificaciones teóricas al Modelo
estándar, algunas de las cuales parece haberlas encontrado con el
descubrimiento del CERN.
La Cosmología [*10], es la ciencia que estudia
a gran escala la estructura y la historia del Universo en su totalidad y
extensión. En ella se define con el término “Universo” a aquélla parte finita
del espacio-tiempo [*6] que
es “observable” por los medios de los que dispone
actualmente el hombre. Su dimensión máxima se ha cifrado en más de 93.000 millones de “años-luz” [*11] y al parecer esta dimensión se encuentra en una expansión constante.
Esa Gran Explosión que durante los primeros
decenios del siglo XX la Ley de
Hubble establecía como una predicción, también establecería la existencia de su expansión surgida como deducción de la universalidad
de la leyes de la Física
y en especial de la Teoría de la Relatividad General.
En 1965, los físicos Arno Penzias y Robert
Wilson establecerían la confirmación al Big Bang, al obtener la prueba cuando desarrollaban observaciones de
diagnóstico con un receptor de microondas de los Laboratorios
Bell. Arno Penzias y Robert Wilson habían descubierto en sus observaciones
el eco electromagnético producido por
el incipiente Universo,
el eco inicial procedente de aquella gran explosión. Más
tarde, en 1978, por este descubrimiento recibirían el Premio
Nobel de Física.
[*10] – COSMOLOGÍA: es el estudio a gran escala de la
estructura y la historia del Universo en su totalidad, y por extensión el
estudio de la humanidad en él.
[*11] – AÑO-LUZ:
es la longitud que recorre la
Velocidad de la
Luz (fotón) en el vacío (299.792,458 km/seg.) en un año. Es
pues una distancia de 9,460.730,472.580,8 kms.
Dadas las medidas existentes en el Universo, en los campos científicos se suele
utilizar como unidad el PÁRSEC equivalente a 3,262
años-luz (véase también Kilopársec).
Quisiera abrir un paréntesis respecto a mi
referencia sobre el Universo “que conocemos”, porque realmente desconocemos su total
composición, ya que en su mayor magnitud y en su contenido, nos es imposible de observar y
determinar al Universo. Para complejizar esta situación, las últimas
especulaciones científicas establecen la posible existencia incluso de “otros
universos”, el denominado como multiverso [*12], al que físicamente y matemáticamente se
considera como factible, pero que al día de hoy se escapa a nuestra
comprensión. Al hilo de este comentario, en 2013
los científicos Laura Mersini-Houghton y Richard Holman “afirmaron” haber descubierto con el
telescopio Planck, la posible evidencia de otros universos fuera del nuestro, no siendo ellos
los únicos científicos que en la actualidad especulan sobre tal hipótesis en
base a la Teoría de la Relatividad Especial
de Einstein.
Esta posibilidad por supuesto ha sido
rotundamente negada “de momento” por decenas de científicos, pero no debemos
desechar ninguna hipótesis. Les recuerdo que podría suceder igual que en los
tiempos de Nicolás Copérnico cuando formuló su
teoría sobre el heliocentrismo [*13] de nuestro sistema solar [publicada tras su muerte en 1543],
que inicialmente fue rotundamente negada por todo el mundo científico de la
época y sin embargo en 1609 serían enunciadas por
Johannes Kepler [*14] matemáticamente en su Primera
y Segunda ley [la
Tercera ley se publicó en 1618],
convirtiéndose en una verdad axiomática.
[*12] – MULTIVERSO: término acuñado
por William James, que se usa para definir los
posibles múltiples universos existentes o el conjunto de universos en un solo universo. El universo observable o local, al tener una geometría plana, nos adentra en la suposición de que
el universo total sea mucho más grande o
pidiera ser infinito.
[*13] - HELIOCENTRISMO:
la Teoría
sobre el heliocentrismo fue formulada por Nicolás Copérnico e incluida en su
obra a su fallecimiento en 1543. Astrónomo polaco del Renacimiento, estableció
que la Tierra
y los planetas giraban entorno al Sol, contradiciendo la teoría imperante de
que era la Tierra
el centro del sistema. Pero es necesario citar que la Teoría Heliocéntrica
fue concebida por primera vez por Aristarco de Samos [310-230 a.C.], que curiosamente
no es citado por Copérnico en su obra.
Las ideas principales del Heliocentrismo son:
1. Los movimientos celestes son
uniformes, eternos, y circulares o compuestos de diversos ciclos (epiciclos).
2. El centro del universo se encuentra
cerca del Sol.
3. Orbitando alrededor del Sol, en
orden, se encuentran Mercurio, Venus, la Tierra y su satélite la Luna, Marte, Júpiter
y Saturno. Urano y Neptuno todavía no
habían sido descubiertos.
4. Las estrellas son objetos distantes
que permanecen fijos y por lo tanto no orbitan alrededor del Sol.
5. La
Tierra
tiene tres movimientos: la rotación diaria, la revolución anual, y la
inclinación anual de su eje (la
Ciencia ha
descubierto
posteriormente cinco).
6. El movimiento retrógrado de los
planetas es explicado por el movimiento de la Tierra.
7. La distancia de la Tierra al Sol es pequeña
comparada con la distancia a las estrellas.
[*14] - LEYES DE KEPLER sobre el Heliocentrismo: fueron enunciadas
matemáticamente por Kepler para describir el movimiento de los planetas en sus
órbitas alrededor del Sol:
Primera Ley [1609]:"Todos los planetas se desplazan alrededor
del Sol describiendo órbitas elípticas. El Sol
se encuentra en uno de los focos de la elipse".
Segunda
Ley [1609]: "El radio vector
que une un planeta y el Sol barre áreas iguales en tiempos iguales".
Tercera
Ley [1618]:"Para cualquier planeta, el cuadrado de su
período orbital es directamente proporcional al cubo de la longitud del semieje mayor
de su órbita elíptica".
[*15] – MATERIA OSCURA: es materia cósmica no luminosa e indetectable por los
astrónomos, cuya existencia “se supone”, dado
que la materia cósmica visible en el Universo,
no es suficiente para explicar los fenómenos gravitacionales que se observan.
Hasta hoy se cree que existen en grandes cantidades, jugando un rol fundamental
en muchas teorías sobre el Universo y su presente estructura en gran escala.
[*16] – ENERGÍA OSCURA: según la
NASA, un 70% del contenido energético del Universo consiste
en la energía oscura, cuya presencia se infiere
de su efecto sobre la expansión del Universo,
pero sobre cuya naturaleza última se desconoce casi todo. En la Cosmología física, la energía oscura
es una forma de materia o energía que se
encuentra presente en todo el espacio, produciendo una presión que tiende a
“acelerar” la “expansión
del Universo”, resultando una fuerza gravitacional repulsiva.
La MATERIA OSCURA
Nuestro
Universo, tras
esa gran explosión de toda la materia contenida en un solo
punto, como
hemos citado se expandió instantáneamente por
el Cosmos creando y formando las cientos de miles de
mill. de galaxias
que lo conforman, y teniendo en la actualidad una dimensión, por los datos que
conocemos, que se escapa de nuestro conocimiento humano actual.
Se habla de la existencia de entre las 100.000 y 300.000 “trillones” de estrellas. Se desconoce el número de planetas que podrían
contener estos sistemas estelares, que
lógicamente multiplica estas cifras y entre los cuales, según las últimas investigaciones realizadas por la misión Kepler, se estima que uno de cada CUATRO-CINCO Planetas (un 20% a un 25%) de los Planetas existentes cumplen los requisitos de "habitabilidad de la Tierra" (recordemos las circunstancias de ser un planeta "ricitos de oro), es decir, es científicamente factible que puedan tener VIDA. Pensemos que dichas estrellas se encuentran
distribuidas entre esas cientos de "miles de millones" de galaxias.
La VIDA "tiene que existir" en el Universo de manera indefectible, la única duda es la fase de desarrollo a la que haya podido llegar. Su existencia está fuera de toda duda.
Además, la dimensión de nuestro Universo queda si
cabe aún más “magnificada”, cuando se ha podido
determinar que la mayor parte de toda la MATERIA que contiene procedente
del Big Bang, “sumada” a toda la energía que forma tanto su materia
oscura [*15] como su energía oscura [*16], sólo representa poco más del 5% de su MATERIA
TOTAL.
Ése ultimo dato nos hace deducir y comprender que
las distancias intergalácticas sean inconmensurables,
habiéndose verificado además que tras el Big Bang, el
Universo se encuentra en una “expansión constante y acelerada” a las
velocidades de la velocidad de la luz [*17]. Esta expansión, como hemos citado
anteriormente, sería probada ya en 1929 por el
astrónomo estadounidense Edwin Hubble, cuando
en base a su análisis de la velocidad radial de las nebulosas respecto a la Tierra a partir de su “corrimiento al rojo” [consecuencia de la recesión o
alejamiento relativo entre ellas], estableció la denominada como Ley de Hubble, ley de la Física que establece que:
>>El “corrimiento
al rojo” de una galaxia es siempre proporcional
a la distancia a la que
ésta se encuentra<<
Una medida de esta inercia a la expansión del
universo viene dada por el llamado coeficiente de
proporcionalidad, al que se denomina como Constante
de Hubble.
Todo ello nos lleva a una sola conclusión, que en
base a lo que cada día descubrimos, formarse una idea “mensurable”
del Universo se escapa a nuestro conocimiento y a nuestra limitada comprensión
actual.
[*17] – VELOCIDAD DE LA LUZ
[definida como “c”]: es en el vacío del
espacio una cantidad equivalente a los 299,792.458 metros/seg., o lo que es similar a los 300.000 kms./seg. Macroscópicamente la LUZ es una “onda”, como la califica la Electrodinámica,
pero puede presentar un comportamiento corpuscular
o de partícula. La velocidad de la luz en un medio material depende de la estructura material de
este medio, y fundamentalmente de sus propiedades electromagnéticas,
permeabilidades eléctricas y magnéticas.
Pongamos como ejemplo tan solo una de las
galaxias: nuestra Vía Láctea [*1], en la que se encuentra incluido nuestro
propio Sistema Solar. Es una galaxia en espiral
que forma parte de un conjunto de más de cuarenta galaxias y cuyo cúmulo, al que se ha denominado como Grupo Local, lo componen tres galaxias gigantes: la Vía Láctea,
Andrómeda y la Galaxia
del Triángulo.
La Vía Láctea vista desde la Tierra, es la segunda más
brillante tras Andrómeda, y se calcula que “sólo ella” contiene entre 200.000 y 400.000 mill. de estrellas, situándose nuestro Sol
y su sistema, en su “extrarradio”, siendo su distancia hasta el centro de la
galaxia de unos 27.700 años-luz [un año-luz =92 460.7301 472.580,8 kms. x 27.700
años] [*11].
Un dato más: se ha observado que la Vía Láctea
y Andrómeda se aproximan entre sí a una
velocidad de 500.000 kms./hora [0,6 veces por hora
la distancia entre la Tierra
y la Luna],
habiéndose planteando los científicos su posible colisión dentro de los próximos
3.000 a
5.000 mill. de años???, lo que inevitablemente supondría el fin de nuestro
planeta, pero eso en el mejor de los casos “nos ocurrirá” dentro de 5.000
mill.años.
Tras estos números y datos, que someramente nos
han situado en el “origen” de nuestro sistema solar, en el “origen” de lo insignificantes que somos, creo que es necesario
que nos centremos en lo que somos,…
► Seguirá en la 2@ PARTE, Etiqueta 97
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